Pedicura médica en el podólogo

La principal característica distintiva de una pedicura médica es la exclusión completa de la aplicación de agua durante el tratamiento de los pies. Antes del procedimiento, los pies no se sumergen en el agua como en una pedicura clásica. Los pies se tratan con una solución desinfectante. Los compuestos suavizantes especiales que se aplican perciben sólo las partes muertas de la piel y sólo las afecta a ellas directamente. Estos compuestos ayudan a la pedicura para eliminar sólo esta piel evitando perjudicar a los tejidos vivos.

Pedicura médica en el podólogo

Con este tipo de pedicura se asegura que cada centímetro de pie es tratado por una máquina con diferentes boquillas. Todas las boquillas utilizadas en el tratamiento son desechables o esterilizadas utilizando la misma tecnología que se utiliza en la esterilización de equipos dentales. La pedicura médica reduce sustancialmente la probabilidad de cortes y lesiones, y al no utilizar agua, se garantiza la no proliferación de enfermedades de hongos.

Los mayores problemas los causan las uñas encarnadas, por los que la mayoría de la gente determinan recurrir a un médico cirujano sin ser conscientes del hecho de que estos inconvenientes se pueden también resolver con la ayuda de una pedicura médica que no causa ningún daño a la lámina ungueal y matriz. Las uñas encarnadas son causados ​​por el corte de uñas inadecuado durante la infancia y la adolescencia. Este problema puede agravarse en el futuro, debido a fuertes golpes repetidos (sobre todo en el fútbol) o por el uso de calzado inadecuado (demasiado estrecho).

Otro problema importante también, está representado por las infecciones de hongos en las uñas, una condición que no es tratable quirúrgicamente, ya que la eliminación de la uña no destruiría el hongo.

Ventajas de la pedicura médica en podología

  • La principal e indiscutible ventaja de la pedicura médica es su seguridad y pureza higiénica. Por otra parte, las boquillas especializadas de la máquina en diferentes tamaños permiten el tratamiento de la zona más complicada de los pies - el espacio interdigital, área del rodillo periungual y alcance.
  • Los pies no se calientan con el vapor del agua, pero se tratan con un ablandador especial que facilita la eliminación de solamente una capa de la piel.
  • Los discos de las boquillas de la máquina no causan ninguna molestia durante el procedimiento.
  • La pedicura médica es la mejor manera de tratar a los pacientes que sufren de diabetes. Esta enfermedad causa graves pérdidas de circulación de la sangre que disminuye el umbral de sensibilidad del pie (tanto el dolor y la temperatura). Por lo tanto, hay un alto riesgo de sufrir lesiones por una pedicura clásica, especialmente si se realiza en el hogar. Una pedicura médica excluye completamente ese riesgo. Por otra parte, el podólogo recomendará tratamientos apropiados para los pies de los diabéticos.
  • Con una pedicura médica se garantiza una perfecta resolución de problemas como lo son las uñas encarnadas, los callos y el engrosamiento de la uña.

Por qué la pedicura médica

Según algunos podólogos, son muchas las condiciones que afectan y se relaciones con problemas del pies, las que se pueden prevenir.

Pedicura médica en el podólogo

El cuidado de los pies es realmente muy importante, y es primordial tener cuidado de los lugares que se escogen para acceder a estos servicios, ya que existe un peligro potencial. Por ejemplo, si el equipo que se utiliza no es estéril, no ha sido objeto de un procedimiento de esterilización, puede conducir a una infección de hongos, entre una amplia serie de posibles riesgos para la salud.

En términos generales, la infección por hongos no resulta ser mortal en la mayoría de los casos, pero es muy difícil de resolver y muchas veces no se solucionará la infección con un solo tratamiento. Es una condición muy molesta de tratar. Los pies con hongos pueden picar mucho y ser muy malolientes, además la piel puede pelarse exageradamente, dejando incluso el tejido en carne viva y grietas muy dolorosas.

El problema más grave surge cuando las personas con enfermedades como diabetes o condiciones de salud que requieren medicamentos anticoagulantes como aspirina, warfarina, etc. no tienen acceso a un entorno estéril, y acuden a lugares que no son higiénicas. Si una persona con esta enfermedad se corta, el flujo sanguíneo corre muy rápido y es difícil de detener la hemorragia.

Además, si una persona con enfermedades como la hepatitis o el VIH, frecuentó recientemente algún salón no higiénico, y se cortó con el mismo instrumento que se utiliza a diario, el riesgo de contaminación cruzada o infección es muy probable.